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ACOJONE

Por Tankian - 3 de Octubre, 2006, 0:13, Categoría: General

A veces me pregunto por qué me gusta pasar miedo, leyendo, viendo una película o simplemente imaginando. Nunca me he respondido porque pienso que el miedo es algo primitivo, que va con nosotros y que realmente es una acción defensiva de nuestro cuerpo, un estímulo que incluso es beneficioso de vez en cuando.

Cuando empecé a ver películas de terror era muy pequeño y las pasaba putas, me despertaba sudando de noche acojonadito, pero en el fondo disfrutaba, era algo masoquista, esa sensación de cosquilleo en las pelotas que te acelera. Eso mola, aunque lo pases mal, o precisamente por eso.

Desde hace tiempo veo películas de miedo ya desilusionado porque cada vez es mas difícil que una película acojone de verdad, ahora es todo muy previsible y no te lo crees, salvo honrosas excepciones que, muy a mi pesar, han dado lugar a modas que entierran un poquito más el género.

Una de esas honrosas excepciones fue The Ring (Ringu), de Hideo Nakata, seguida por su siguiente obra maestra, quizás superior a la anterior, Dark Water. Son dos películas que juegan con tus miedos a base de ambientación, sin sustos musicales, sin giros tramposos y, sobre todo, sin visceras.

Pero claro, son tan buenas que se convirtieron en referencias desde su estreno, y los japoneses, koreanos, Tailandeses y demás amigos tiraron por ese caminillo que ya tenía una meta clara. Y lo  vienen haciendo sin vergüenzas, copieteando lo que ven y regalando una decepción detrás de otra. Todo es jovencillos que viven en sitios en los que hay mucho agua que son visitados por fantasmas que siempre son una chica vestida con un camisón y con el pelo largo tapándole la cara que arrastra los pies mientras hace algún ruidito tip CRCRCRCR con la garganta; a ser posible bajan las escaleras reptando como una araña y llegaron a semejante estado porque eran chicas humilladas y marginadas (sí, niñatos hijos de puta, esa gordita a la que insultáis en el patio volverá de la tumba para cortaros la cola) que se vengan de quien se le cruce, ya sea  por una cinta de video, un móvil, un ordenador, una casa o un tampax mismamente.

Vale que es una iconografía muy efectiva y que siempre cae alguna escena que te marca para un rato, pero es triste que lo que parecía ser la esperanza del género se devore a sí misma, con la inestimable ayuda de Hollywood, que enterrados en el lodo de la falta de originalidad compran todo lo que va saliendo de terror oriental para cargárselo con sus recursos facilotes. Eso sí, a mí me encanto el remake de Dark Water, y no solamente porque la Conelly sea puro morbo, sino porque Salles supo hacer suya la historia y regaló un thriller de misterio con algunas escenas de un dramatismo muy estimable.

Sinceramente creo que el cine de miedo de verdad, el que asusta, se hizo desde principios de los 70 a principios de los 80, y hablo de miedo real, no de películas mejor hechas. Sería estúpido por mi parte teniendo en cuenta de que desde hacía decadas habían contribuído personajes como Murnau, Browning, Wiener, Lugosi, Karloff, Chaney o Corman entre tantos otros. Pero yo veo esas películas de la Hammer como divertimentos siempre reclamables, pero no me asustan ni me asustaron nunca.

La película que más miedo me ha dado fue “Al final de la escalera”, y creo recordar que se rodó entre finales de 70 y principios de los 80. Es un ejemplo de cómo asustar sugiriendo, moviendo la cámara y dejar silencios sin rellenarlos con Chimpunes y gritos.

Resumiendo la película cuenta la historia de un director de orquesta muy reconocido (George quetemeto C. Scott) que presencia el atropello mortal de su mujer e hija por un camión que resbala en el hielo. Para reponerse alquila una mansión y nada más instalarse le pasa algo que le intriga, y es que cada día, a la misma hora, unos golpes tremendos resuenan pero toda la casa. El hombre investiga la historia de la casa y, en fin, hay un niño asesinado, una cadena, una silla de ruedas, una pelota, una sesión de espiritismo que pone los pelos como escarpias…un verdadero acojone.

Más fría y real me resulta “El exorcista”, y es eso lo que me asusta al verla, que eso puede pasar, al verla o se te ocurre negarlo, por si acaso. Ese aire casi documental permite dejar entrar al espectador para luego no dejarle salir, el mismo estilo realista que usó Wes Craven en su primerizas La última casa a la izquierda y Las colinas tienen ojos (por cierto, que pedazo de revisión ha hecho el francés Ajá, superando a la original), aunque la temática no tenga nada que ver.

Por esas razones por las que me dan miedo esas dos películas no me gusta La Profecía, porque me parece un producto comercial que pretende ser “el nuevo exorcista” por la vía más sencilla, los grandes coros, zooms, escenas artificiales…ese niño que daban ganas de cocerle a pescozones. Es un clásico por la época y porque se hizo para que la viera mucha gente aprovechando el tirón.

A mí para que me de miedo una película no me hace falta mucha cosa, con un pasillo y el susurro de una voz ya me pongo tenso, por eso Los Otros  me dio en la mitad del gusto, porque usaba la iconografía del terror clásico que tantos malos ratos me ha hecho pasar y contaba una historia sencilla y efectiva, un homenaje a toneladas de historias de fantasmas (creo que la diferencia entre copia y homenaje reside en el talento), esas historias que recordamos con reservada nostalgia. Algún día hablaré de esos relatos de espectros que tanto me han hecho y hacen disfrutar.

También quiero hablar de las películas que me han asustado pero bien dentro, no hablo de fantasmas, hablo de cosas reales, y a medida que voy acumulando años me afectan más las películas que antes podía encontrar hasta divertidas. Será la madurez, o simplemente que voy a menos, pero  hay muchas películas que me lo hacen pasar verdaderamente, y creo que gran parte de culpa la tiene el mundo que vemos, las noticias nos demuestran a diario que esas cosas horribles pueden pasar y pasan.

Pero eso será otro día, que no me apetece ponerme a recordar esas cosas, eso sí, para que sepáis a lo que me refiero os dejo una sugerencia que además está a punto de ser editada en DVD, si no lo ha sido ya: Funny Games, de Michael Haneke…a ese miedo me refiero.

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