El Blog

PONME EN FAVORITOS

Calendario

<<   Octubre 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Categorías

Sindicación

El Tiempo Madrid / Barajas
Alojado en
ZoomBlog

El rencor

Por Tankian - 6 de Octubre, 2006, 0:03, Categoría: Paranoids

Un crujido, mínimo, débil, había que estar atento para escucharlo, pero en ese preciso instante acabó un anuncio y un silencio microscópico  se derramó por los altavoces del televisor, y ese silencio fue el fondo apropiado para que el crujido llegara a los oídos de la mujer.

Tensó el cuello, instintivamente, como un arce olisqueando el aire, tanteó con los dedos ciegos la superficie de la mesa y quitó el sonido del siguiente anuncio, un hombre alto que regalaba helados a los niños sin sonreír. El crujido se repitió, a los cinco segundos sonó un golpe agudo de baja intensidad, el tipo de sonido que resultaría de una uña  golpeando una madera.

La mujer se llevo una mano al cuello, frotó, nerviosa, se puso de pie y se dejó caer de nuevo en el sillón; dejó quieta la mirada en dirección a la pantalla, veía colores, muchos granos de colores, inspiró y expiró sonoramente, cerró los ojos con fuerza y los abrió. Todo estaba en silencio, no se escuchaba absolutamente nada. La mujer cogió el mando, los granos luminosos empezaban a formar imágenes en movimiento, se quedó parada un segundo con el dedo acariciando la tecla Mute.

Algo golpeó una puerta con violencia, dos golpes más, luego el sonido de algo rascando la madera.

La mujer dejó caer el mando, se levantó frotando las manos con las caderas, las frotaba sin ser consciente de ello, le sangraba el labio inferior porque se estaba mordiendo.

El pasillo estaba oscuro, no encendió la luz porque estaba convencida de que algo le tocaría la mano, se pegó a la pared derecha y avanzó despacio, muy despacio.

Los golpes eran fuertes y continuos, lo que estaba en la habitación quería salir, la mujer sollozaba, la habitación estaba al fondo del pasillo, cerrada con llave. Ella misma la había cerrado una semana atrás al volver del entierro de su hijo.

Su hijo tenía pesadillas y golpeaba la puerta de la habitación para despertarla. No gritaba, se despertaba y golpeaba la pared y la puerta. Le atropelló un autobús. Tenía 2 años, volvían del parque y se quedó mirando a un perro mientras esperaban a cruzar la carretera, le gustaban los perros y siempre que veía uno le gustaba mirarlos, a veces le devolvían la mirada; el perro le miró salió corriendo. Se soltó de la  mano de su madre y corrió cuatro pasos, al momento siguiente era carne pegada a un neumático. Ella se quedo con la mano extendida, los dedos aún agarrando una mano pequeña que ahora asomaba agarrotada entre los restos. Se quedó congelada, apuñalada por la culpa, sucia y detestable.

Su hijo estaba enfadado y quería tirar la puerta, y cuando la puerta cayera correría a por ella y la destrozaría en ese pasillo y ella desearía haber caído bajo las ruedas, lo desearía en los descansos que el dolor quisiera permitirle.

Llegó al final del pasillo y posó las palmas de las manos en la puerta, lloraba, cayó de rodillas, la fuerza de los golpes le recorría el cuerpo como un calambre. Le pidió perdón, gritó, arañó la puerta, se derrumbó a los pies de la puerta pidiendo perdón en una letanía húmeda.

Los golpes cesaron, el llanto de la madre era un murmullo en el pasillo negro, la puerta era una boca. La boca se abrió y la negrura se lo tragó todo.

La puerta se cerró.

Todo quedó tranquilo, tranquilo como una tumba.

Permalink :: 387 Comentarios :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com