El Blog

PONME EN FAVORITOS

Calendario

<<   Julio 2007  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Categorías

Sindicación

El Tiempo Madrid / Barajas
Alojado en
ZoomBlog

Cap XIV

Por Tankian - 30 de Julio, 2007, 21:01, Categoría: PROYECTO KICKAPOO

XIV

Las manos le temblaban y el puntero del ratón en la pantalla se tambaleaba sin rumbo de un punto a otro de la misma. El mensaje estaba abierto pero aún Charlie no se atrevía a mirarlo, no había reunido el coraje suficiente para leer lo que ese misterioso vecino quería mostrarle. Charlie miraba a la pantalla pero con los ojos vacíos, sin fijarse en nada de lo que había, con pequeñas pero inminentes lágrimas brotando de sus lacrimales. Sacó el paquete de tabaco y con el pulso alterado sacó otro cigarro y se lo llevó rápidamente a la boca. Cogió aire por la boca y lo exhaló suavemente varias veces, tratando de relajarse de algún modo. Cuando por fin pudo relajarse se inclinó sobre la pantalla apoyando los codos en el escritorio, rodeando así el teclado del ordenador. Clavó su mirada llorosa sobre la pantalla y leyó el mensaje… pero no había nada escrito. Como un resorte echó el cuerpo hacia atrás que cayó como muerto en el respaldo del asiento. El cuerpo aun le temblaba pero se le escapó una risa de alivio, la cual iba apareciendo a rachas debido al aun latente nerviosismo. El mail lo habría mandado algún bromista, habría visto la dirección en cualquier sitio y solo querría asustar a algún desconocido. Charlie echó la ceniza sobre su mano y se levantó, cerró la ventana del e-mail y apagó la pantalla.

Tras la tensión a Charlie lo que mejor le venía era una copa. Aun con una sonrisa en los labios fue yendo hacia la cocina, cogió el whiskey de uno de los armarios superiores un copa y se lo sirvió sentado en la mesa, pensando en la de cosas que podrían pasarle ahora que había comenzado de nuevo, que todo  iba a ser diferente y que las horas ya no pasarían muertas una tras otra, agarradas de la mano y gritando en manada al pobre Charlie, burlándose de lo solo que estaba ahora en el mundo. Se acabó.

Apuró las últimas gotas de whiskey que quedaban aun rezagadas en el fondo del vaso y se acostó. Lo último que pensó al acostarse mientras miraba hacia la pantalla del ordenador que desde esa posición le daba la espalda a lo lejos, habitaciones más allá de la suya, fue lo mucho que le apetecía encontrar gente nueva en Kickapoo.

 

<<No hay salida, sigue la luz de entre las ramas, corre, corre, ¡corre!>>

 

 

Charlie despertó. El corazón palpitaba con una fuerza descomunal, como si quisiera salir de la cárcel de hueso y carne y ver la luz que nunca había podido ver. Charlie se mantuvo inclinado sobre sus rodillas en la cama mirando a su alrededor. Giró poco a poco la cabeza, como cuando tienes la certeza de que algo te va a ocurrir y te da miedo afrontarlo pero tu curiosidad natural te impulsa y no puedes evitar mirar. La pantalla del ordenador estaba encendida. A lo lejos, dos habitaciones más allá la luz blanca que desprendía el monitor le daba un ambiente espectral a la vieja habitación repleta de estanterías y libros que las poblaban, observando todos de espaldas, sin atreverse a girar el lomo y mirar de frente a la pantalla y lo que esta escondía.

Charlie se acercó sigiloso hacia la pantalla, aun con las gotas de sudor surcando húmedos caminos por sus sienes. Se detuvo detrás de la pantalla, planteándose si sentarse delante de esta y ver lo que pasaba o acostarse y esperar a que la luz del sol permitiese que todo se viera más claro y pudiese pensar más tranquilamente. Finalmente decidió sentarse y ver que ocurría. La pantalla mostraba de nuevo aquel e-mail, pero esta vez no había sido él quien lo había abierto. Miró a un lado y a otro pero no vio a nadie, las manos comenzaron a temblarle y no pudo detener sus piernas mientras estas se agitaban de una manera desmesurada. El mensaje era el mismo. Nada. No había escrita ni una sola letra pero entonces Charlie se dio cuenta de algo que antes había pasado por alto. Había un vídeo adjuntado al mail. Presionó sobre él con el ratón y la ventana de “abrir”, “guardar” y “cancelar” apareció, pero Charlie no sabía que hacer, sentía un miedo atroz de abrirlo y ver lo que pudiera ser aquel vídeo. Cuando esto sucedía en las películas Charlie siempre había criticado la extremada e irreal valentía de los personajes, pero entonces lo entendió y no podía apagar y acostarse de nuevo sin saber lo que mostrara aquel video, así que lo abrió.

En el video aparecía una ventana tras la cual se podía apreciar un escritorio con un montón de papeles desordenados y algún libro de edición de bolsillo desperdigado por la mesa. No había nadie en el vídeo, el cual tenía una calidad lamentable y de vez en cuando se desenfocaba y volvía a enfocarse, pudiendo apreciar en ciertos momentos con un mayor detalle lo que aquella habitación desconocida ocultaba. Charlie lo miró atónito tratando de encontrar alguna pista de por qué lo habían enviado a él aquel vídeo. Pero nada, y entonces el vídeo terminó. La luz de la pantalla hacía que la vista de Charlie se emborronase por unos instantes,y cuando giró la cabeza para ver por detrás de la pantalla pudo ver pegada al umbral de la puerta que conectaba con la siguiente habitación a una chica. Charlie no pudo contener un leve grito que salió arañando su garganta, se echó hacia atrás bruscamente en la silla y se llevó las manos a la boca. Algunas lágrima comenzaron a aflorar de sus ojos y el corazón entonces empezó a latir más rápido aun de lo que ya estaba. Cuando su vista se aclaró la chica ya no estaba. Lo poco que pudo distinguir de la chica es que era joven, el pelo enmarañado, con rastros de lo que antes podía haber sido una larga melena rizada, la cabeza estaba inclinada levemente hacia atrás y unos ojos que saltaban de sus órbitas le miraban fijamente, haciendo muecas de odio y asco con la boca. Charlie no se atrevió a salir de la habitación en toda la noche y al tiempo se quedó dormido en la silla del escritorio.

 

<< Jamás podrás conocer los secretos de lo que se esconde al otro lado. >>

Permalink :: 134 Comentarios :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com